Una caída tras otra… El peque de la casa, especialmente cuando está aprendiendo a andar, pasa la mayor parte del tiempo en el suelo, ¿verdad? ¡Tu espalda bien lo sabe de agacharte tanto para levantarlo! Mientras no se haga daño es de lo más natural, el problema viene cuando la caída se agrava y acaba con una fractura en un diente de leche.

 

Desde nuestra Clínica Dental en Majadahonda queremos contarte qué debes hacer en esos momentos, ¡no es solo cuestión de estética! Lee con atención el paso a paso de cómo debes actuar si alguna vez te ves en esta situación.

 

¿Qué debo hacer si mi hijo se fractura en un diente de leche?

Lo primero, debes tranquilizarte y que reine la calma. No suele ser un problema grave, pero ten en cuenta que los dientes de leche están conectados a las raíces de las piezas definitivas. Es decir, lo que le pase a esta dentición temporal podría afectar al desarrollo de los próximos creciendo torcidos o fuera de lugar, por ejemplo.

 

Nosotros te esperamos en la clínica dental, pero antes debes hacer:

  1. Lávate las manos y límpiale la sangre, si la tuviera, con mucho cuidado.
  2. Revísale la cavidad oral minuciosamente para ver cuántos dientes están afectados, si se han movido, si falta algún trozo o si la rotura ha sido limpia.
  3. Si faltase algún trozo, búscalo y mételo en un recipiente con suero fisiológico o leche, quizá se le pueda pegar.
  4. Cuando el niño esté calmado, llévalo al dentista de confianza para que le haga una radiografía intraoral y revise toda la situación: si se ha afectado la encía, si la pulpa dental está expuesta, cómo ha sido la rotura, si el diente está desplazado o si ha cambiado de color, etc.

 

Aunque a simple vista no aprecies lesiones graves, te aconsejamos que lleves a tu hijo al dentista. Es necesario hacer un seguimiento para evitar daños en los dientes definitivos y cuidar su salud oral. No dudes en pedirnos cita ante cualquier pregunta o emergencia.