¿Llevas a cabo una rutina de higiene bucodental completa? Cuéntanos, ¿qué utilizas cuando te lavas los dientes? Cepillo dental, eléctrico o manual, con las cerdas adecuadas al estado de tu cavidad oral, hilo o seda, colutorio… Pero ¿utilizas un irrigador dental para terminar?

Como tu dentista en Majadahonda te recomendamos el uso de este aparato para una limpieza más exhaustiva de tus dientes y encías. Para convencerte, hemos decidido contarte todo lo que necesitas saber sobre este utensilio. ¡Continúa leyendo!

¿Para qué sirve el irrigador dental?

Con la fuerza del agua consigue limpiar los dientes y eliminar cualquier resto de comida y placa bacteriana. Se encarga de llegar a aquellos espacios a los que no alcanza el cepillo de dientes.

El funcionamiento del irrigador dental es muy sencillo: expulsa agua a presión a través de una pequeña boquilla desde un depósito gracias a una bomba acumuladora. Sale un chorro de agua directo a cualquier espacio interdental que no haya alcanzado el cepillado.

Además, gracias al masaje que proporciona, se conseguirán múltiples beneficios, como la correcta circulación de la sangre en las encías.

Si usas implantes dentales, el irrigador será tu mejor aliado. Con este tratamiento, deberás extremar la higiene bucodental al máximo. De esta manera no desarrollarás ninguna patología derivada de un mal cuidado post tratamiento, como la periimplantitis, y contribuirás a que tus implantes permanezcan en perfecto estado por mucho más tiempo.

En ningún caso este aparato debe sustituir al cepillado dental, pero si padeces una enfermedad periodontal o llevas brackets, su uso es altamente recomendable. Gracias a la delicada acción del agua y el masaje que proporciona, tus encías se fortalecerán, evitando inflamaciones.

Desde tu clínica dental en Majadahonda te recomendamos que incorpores el uso del irrigador dental en tu rutina de higiene diaria. ¡Ya has visto todos los beneficios que aporta! Eso sí, para una limpieza a fondo de tu cavidad oral, no dudes en visitarnos, al menos, una vez al año para una higiene dental profesional. ¡Hazlo por tu salud!